Nutrición

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de comer grasas?


Las grasas saturadas de la mantequilla y otros productos animales pueden contribuir al colesterol alto.

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Las grasas en la dieta, o los lípidos, son esenciales para mantener la salud de su piel y prevenir enfermedades crónicas, pero el consumo excesivo del tipo incorrecto de grasa puede provocar aumento de peso o enfermedades del corazón. Al comparar las ventajas y desventajas de comer grasas, tenga en cuenta su peso, ingesta calórica y objetivos y preocupaciones de salud. Comer la cantidad recomendada de grasa de una variedad de fuentes saludables satisfará las necesidades de su cuerpo para el nutriente esencial.

Contenido calórico

Las grasas son una fuente concentrada de energía, que contiene 9 calorías por gramo. En contraste, las proteínas y los carbohidratos contienen solo 4 calorías por gramo. Esto puede considerarse como una ventaja o desventaja, dependiendo de su peso actual y sus objetivos de peso. Si desea aumentar de peso, la grasa proporciona calorías adicionales sin requerir que coma un gran volumen de alimentos. Simplemente agregando 1 cucharada de la mayoría de los aceites le dará 120 calorías adicionales. Sin embargo, si su meta es la pérdida de peso, la grasa alta en calorías puede hacer que alcanzar sus metas sea más difícil. Cada vez que consumes un exceso de calorías provenientes de grasas u otros nutrientes, se almacenan en las células grasas para suplir futuras necesidades de energía, de acuerdo con "Temas y perspectivas de nutrición contemporánea".

Beneficios de la salud

Si bien el exceso de grasa puede ser perjudicial para su salud, algunas grasas en la dieta son esenciales. La American Heart Association recomienda que del 25 al 35 por ciento de su ingesta calórica diaria provenga de grasas. Para una dieta de 2,000 calorías, eso es de 56 a 78 gramos de grasa por día. Necesita esta grasa en sus intestinos para ayudar a absorber las vitaminas liposolubles A, D, E y K de los alimentos. Estas vitaminas desempeñan un papel en el mantenimiento de una piel, huesos, dientes y ojos sanos y son necesarias para una coagulación sanguínea adecuada. Además, su cuerpo utiliza grasas para proteger sus órganos internos y actuar como aislante para ayudar a regular la temperatura de su cuerpo.

Grasas Monoinsaturadas

Típicamente líquido a temperatura ambiente, las grasas monoinsaturadas ventajosas le proporcionan vitamina E y selenio. Estos dos nutrientes actúan como antioxidantes que pueden reducir el riesgo de inflamación, colesterol alto, enfermedades cardíacas y derrames cerebrales. Estas grasas saludables provienen de nueces, semillas y aceites vegetales, incluidos los aceites de almendras, nueces, anacardos, maní y linaza.

Grasas saturadas y trans

Mientras que algunas grasas son beneficiosas para la salud del corazón, mientras que otras, como las grasas saturadas y las grasas trans, son perjudiciales. Una alta ingesta de grasas saturadas y trans desventajosas puede conducir a niveles elevados de colesterol de lipoproteínas de baja densidad, o LDL, que pueden aumentar su riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. Estas grasas también pueden contribuir a la obesidad, la diabetes y el cáncer, según el Sistema de Salud de la Universidad de Michigan. La grasa saturada proviene de fuentes animales, como carne de res, mantequilla y grasa láctea. Las grasas trans se encuentran en alimentos procesados ​​como galletas, pasteles y galletas. Para una dieta de 2,000 calorías, la American Heart Association recomienda comer menos de 16 gramos de grasas saturadas y menos de 2 gramos de grasas trans.

Ácidos Grasos Omega

Los ácidos grasos omega-3 y omega-6 son nutrientes esenciales que su cuerpo no puede producir por sí solo, por lo que deben provenir de su dieta. Los ácidos grasos omega juegan un papel en la función cerebral, el estado de ánimo, la visión y la salud reproductiva, lo que los hace ventajosos para su salud. Según el Centro Médico de la Universidad de Maryland, los ácidos grasos omega-3 pueden reducir la inflamación y el riesgo de enfermedades cardíacas, cáncer y artritis. Consumir grasas omega-3 en forma de salmón, atún, caballa y sardinas al menos dos veces por semana, sugiere UMMC. Un precursor de los omega-3 llamado ácido alfa linolénico se encuentra en las nueces, la linaza, el aceite de soja y el aceite de canola. Los ácidos grasos omega-6 se necesitan en cantidades más pequeñas que los omega-3 y provienen de aceites de semillas de maíz, cártamo, soja, onagra, borraja y grosella negra.