Salud

Agudo vs. Pancreatitis crónica


El dolor abdominal superior severo es común en la pancreatitis aguda y crónica.

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Su páncreas es un órgano en forma de lágrima situado detrás de su estómago. Produce hormonas, como la insulina y el glucagón, que son esenciales para el metabolismo normal de la glucosa. Su páncreas también produce y secreta enzimas digestivas que descomponen los alimentos en sus intestinos. Pancreatitis es el término médico para la inflamación del páncreas. La afección puede ser aguda, de inicio brusco o crónica. Los signos y síntomas de la pancreatitis aguda y crónica a menudo se superponen.

Pancreatitis aguda

Las enzimas digestivas producidas por el páncreas normalmente se activan después de su liberación al intestino. Si se activa demasiado pronto, estas enzimas dañan el páncreas y desencadenan un episodio de pancreatitis aguda. La enfermedad de la vesícula biliar y el consumo crónico de alcohol, las principales causas de pancreatitis aguda, pueden activar prematuramente las enzimas digestivas pancreáticas. Otras causas incluyen infecciones, enfermedades autoinmunes, medicamentos y temperatura corporal muy baja.

Los casos leves de pancreatitis aguda están asociados con dolor abdominal y vómitos. Los casos graves pueden provocar shock y posiblemente la muerte. En casos no fatales, el daño pancreático es reversible, una característica de la condición que lo distingue de la pancreatitis crónica. Las personas con pancreatitis aguda suelen tener niveles sanguíneos elevados de amilasa y lipasa, dos enzimas producidas por la glándula.

Pancreatitis crónica

La pancreatitis crónica se caracteriza por la destrucción progresiva e irreversible del tejido pancreático que resulta en una producción reducida de enzimas y hormonas pancreáticas. El abuso de alcohol a largo plazo representa el 70 por ciento de los casos de pancreatitis crónica. Los medicamentos, las enfermedades autoinmunes, el trauma físico y la fibrosis quística también son factores de riesgo. Los episodios recurrentes de pancreatitis aguda pueden desencadenar una inflamación continua que resulta en pancreatitis crónica.

Ninguna prueba individual es diagnóstica para pancreatitis crónica. Su sangre amilasa o lipasa puede estar elevada, aunque este no es un hallazgo universal. Debido a que las personas con pancreatitis crónica a menudo desarrollan colecciones anormales de calcio a lo largo de sus conductos pancreáticos, su médico puede ordenar un examen de rayos X o tomografía computarizada para detectar calcificación pancreática. Sin embargo, la calcificación puede no ser visible temprano en el curso de la pancreatitis crónica.

La ecografía endoscópica, una ecografía realizada a través de un endoscopio insertado en la garganta, es útil para diagnosticar casos tempranos de pancreatitis crónica. La CPRE, otra técnica que implica pasar un endoscopio por la garganta, también es útil para diagnosticar pancreatitis crónica. Sin embargo, la CPRE puede desencadenar un episodio de pancreatitis aguda en aproximadamente el 5 por ciento de los pacientes.

Tratamiento

El control del dolor es una alta prioridad en el tratamiento de la pancreatitis aguda y crónica. El apoyo nutricional, garantizar el equilibrio de los fluidos corporales y controlar las complicaciones (destrucción pancreática, infección e insuficiencia orgánica múltiple) también son prioridades con la pancreatitis aguda. Es posible que se necesite cirugía para tratar las causas o complicaciones de la pancreatitis aguda, como los cálculos biliares o los abscesos pancreáticos.

La pancreatitis crónica se caracteriza por dolor recurrente o persistente y pérdida progresiva de la función pancreática. Además de los medicamentos para el dolor, las personas con pancreatitis crónica pueden beneficiarse de la suplementación con enzimas digestivas. El tratamiento para la diabetes también puede ser necesario ya que la producción de la hormona reguladora de glucosa insulina disminuye.

Clasificándolo

La superposición de signos y síntomas puede nublar la línea entre la pancreatitis aguda y la crónica. Esto es especialmente cierto si tiene episodios recurrentes de pancreatitis aguda o desarrolla pancreatitis aguda además de pancreatitis crónica. Las pruebas de laboratorio y los estudios de imágenes ayudan a distinguir la pancreatitis aguda de la crónica.